Autor: Firma invitada
mayo 23, 2016

Estoy de aniversario. Este mes se cumplen veinte años del inicio de mi trayectoria como empleado de Notaría. Precisamente estaba preparando una entrada sobre este tema en mi blog agoralegal.es (al que por supuesto estáis invitados a leer, pero sobre todo a comentar,  para así enriquecer mis comentarios). Cuando desde NotariAbierta contactaron conmigo solicitándome una entrada en la que expresara mis impresiones como empleado de Notaría, ni que decir tiene que para mi fue una enorme satisfacción personal que se acordaran de mi desde un proyecto tan interesante y necesario como NotariAbierta.es. No sé si estaré a la altura que se merecen, ni desde luego pretendo erigirme en representante de ningún colectivo. Tan sólo pretendo compartir unos comentarios desde el punto de vista de un currito en esto de la tecla notarial.

Los empleados de la Notaría

Ser empleado de Notaría requiere una amplia especialización, lo que, junto con el hecho de ser, normalmente, plantillas pequeñas, la proximidad de los jefes y las propias exigencias del trabajo nos hace ser un poquito “especiales”.

Empleados encargados de la recepción en la Notaría

La primera persona con la que se suele tomar contacto cuando se accede a la Notaría es con el encargado de recepción.

Ya sea, contestando al teléfono, o desde el mostrador de entrada, es nuestro mascarón de proa.

El responsable de la primera impresión y el encargado de encaminar al ciudadano que acude a la Notaría “por unos papeles” (sic). ¡Será por papeles en una Notaría! Todo ello con amabilidad, simpatía y paciencia. A pesar de que más de una vez se llevan una mala respuesta, de los de fuera… y de los de dentro.

Pido perdón a mis compañeros por lo que me toca; que sepan que se les valora y aprecia.

Empleados encargados de la facturación y contabilidad de la Notaría

Y qué decir de los compañeros de facturación y contabilidad. Verdaderos iniciados en los misterios del arancel.

Dicen que por su complejidad el arancel se estableció en el I Concilio de Constantinopla, junto con otros misterios insondables como el de la Santísima Trinidad. Lo que sí parece cierto es que desde entonces no se actualizan sus tarifas. Todo ello se magnifica si además tenemos en cuenta que suelen ser los encargados de los índices, lo que les forma en la virtud capital de la paciencia.

Empleados encargados de las copias de la Notaría

Verdaderos especialistas notariales son los copistas. Son los encargamos de elaborar los documentos que salen de la Notaría para circular en el mundo jurídico. Quizá sean los compañeros menos conocidos. Al fin y al cabo son los que menos trato directo tienen con los ciudadanos. Y, sin embargo, su labor es fundamental.

Una buena gestión de las copias, ya sean primeras copias o de archivo marca diferencias entre Notarías. Me consta como se esmeran en su trabajo para que circulen con rapidez, rigor y pulcritud. Y cómo sufren cuando alguna retorna llena de anotaciones y tachaduras, como si se tratase de una libreta escolar. Y siempre luchando contra el tiempo. Nunca una copia autorizada sale lo suficientemente rápido. Más ahora con las presentaciones telemáticas, que parece que hay que hacerlas antes de que se firme la matriz.

Además, cuando hablamos de copias de archivo demuestran su vocación aventurera. Hay búsquedas en las que me gustaría ver a Indiana Jones. Y, sin embargo, aparecen. Y si no lo hacen es porque sencillamente no están.

En este punto, no puedo, ni debo, dejar de acordarme de nuestro “viejito”. José Antonio llevaba ya más de veinticinco años haciendo copias cuando yo empecé. Como él mismo decía llevaba más en la Notaría que el sello de tinta. Verdadera enciclopedia notarial y celoso guardián de un anecdotario que haría las delicias de Justito, si no fuera por el secreto de protocolo. Todavía hoy, años después de su jubilación recordamos con cariño y una sonrisa su famosa frase “En tiempos de LAPL…”. Un abrazo José, espero que estés disfrutando de tus nietos.

Los oficiales de la Notaría

Llega el turno de los oficiales/matriceros (matriceros porque hacemos matrices que son los documentos originales que firman las partes y el Notario. Aunque hay quien lo entiende como un término un poco despectivo yo le tengo cierto cariño) . Estamos en estrecho contacto con el cliente, ya sea particular o profesional.

Solicitamos y recogemos documentación, redactamos las escrituras, gestionamos la agenda, preparamos y atendemos las firmas, sin olvidar todos los requisitos necesarios para que se cumplan todas las garantías imprescindibles y estando pendientes de todos los detalles para que no surjan sorpresas desagradables que desvirtúen el negocio jurídico.

Y todo ello, a la vez.

El concepto moderno informático de la multitarea es algo que venimos realizando ab aeterno. Más aún si tenemos en cuenta que en Notaría se produce esa extraña confluencia cósmica que hace que personas que no tienen relación, ni se conocen entre ellas, confluyan en el mismo espacio y lugar para firmar sus escrituras. A lo hay que añadir que estarás atendiendo una consulta, que el teléfono no para de sonar, que el del banco te quiere comentar una cosa y que hay un par de clientes esperando para firmar una póliza.

Y si tienes suerte de estar trabajando en una Notaría con convenio todo eso lo elevas a la potencia resultante del número de Notarios convenidos. Vamos, la mayoría de los días, por no decir todos, te sientes como esos malabaristas que hacen bailar platos sobre alambres, añadiendo cada vez más sin que se les caiga ninguno.

Pero no importa, sabemos que se tiene en cuenta y se aprecia el esfuerzo. Y si algún día parece que no es así, no es porque no se nos valore, sino porque son un poquito “despegaos”, como dicen en mi tierra.

Destacar que todo este potencial humano es importante en su función misma. Todos son necesarios para que cada uno realice bien su trabajo. Siendo fundamental la solidaridad y la complicidad entre todos los compañeros. No en vano, todos hacemos un poquito de todo para que el invento funcione.

El Notario

Y no, no me olvido del Notario ¡Cómo podría! El Notario es nuestro CR7, nuestro Miguel Múñoz y nuestro Santiago Bernabeu. Todos en una misma persona y al mismo tiempo. El Notario tiene la última y única palabra en la Notaría. Fundamentalmente porque es el que sabe, por preparación y por vocación.

Me niego a pensar que hay quien es capaz de superar una oposición tan dura pensando únicamente en su propio interés económico si no tiene al mismo tiempo una vocación de servicio público notarial fuertemente implantada. Un saludo a los opositores a Notarías. Espero no desanimarles si les digo que aprobar la oposición no es la meta sino el punto de partida de una carrera apasionante.

Pero, no hay que olvidar que los Notarios son tan personas como cualquiera. Los hay amantes de los buenos caldos y de la buena mesa, fanáticos de Star Wars y de la música Mod, que corren maratones, y hasta aficionados del Atleti (pobres).

Por eso, y porque como dijo el verdadero inventor del fútbol moderno y jugador más influyente de la historia “Nadie es tan bueno como todos juntos”, la plantilla de la Notaría ha de servir de apoyo al Notario. Aunque presupongo la profesionalidad de todos los empleados de Notaría, no pongo en duda que existirán algunos que justifiquen las quejas de sus Notarios. Pero, también es cierto que habrá otras ocasiones en las que a los empleados se les pueda aplicar con toda justicia el verso 20 del Cantar del Mio Cid.

Soy por naturaleza contrario al principio Marxista/Liberal de la lucha de clases. Creo firmemente que una plantilla motivada y capaz favorece al Notario. Lo mismo que la plantilla se ve favorecida por un Notario capaz y motivador. Es más, en muchas ocasiones la plantilla, para bien o para mal, marca las diferencias entre Notarías. Por todo eso, entiendo que hay que ver al empleado, no como un gasto, sino como un activo. Activo en el que hay que invertir y cuidar como cualquier otro.

Las cualidades de los empleados de una Notaría

Poniéndonos un poquito más serios. Las cualidades que, a mi juicio, debe potenciar todo empleado de Notaría para mejorar su labor son:

Respeto

Respeto hacia el documento.

No hay intervención notarial intrascendente.

Desde un testimonio hasta un crédito participativo, la intervención notarial otorga al documento de una serie de efectos y eficacia superiores a los que tendría de no intervenir.

Ejemplo sencillo son las escrituras notariales en las que se contienen declaraciones de voluntad ante Notario, quien no sólo va a verificar la identidad de las partes sino que además se va a asegurar de su capacidad y de que su consentimiento sea libre, adecuado e informado (a pesar de politiqueos).

Sin olvidar que van a pasar a formar parte del protocolo, lo que además las hace “eternas”, pudiendo solicitar una copia aunque hayan pasado décadas. En consecuencia, hay que tratar a TODOS los documentos en los que interviene el Notario con el máximo rigor y con la importancia que merecen, sin que la rutina nos haga caer en el descuido.

Respeto hacia las partes, ya sean particulares o profesionales.

Los particulares, usualmente, no tienen un gran conocimiento de lo que hacemos en Notaría. Ni tienen porqué, cada uno ha de saber de lo suyo. Pero no hay que olvidar que es su derecho, y nuestra obligación, saber exactamente qué es lo que están firmando de una manera tal que lo puedan entender. De otro modo no puede haber consentimiento válido.

Como dice D. Francisco Rosales las escrituras no se leen, se explican. Y nunca olvidar que lo que para nosotros puede ser una simple escritura de compraventa, para el particular es el instrumento en el que formaliza la adquisición de su hogar.

Respeto, evidente, a los profesionales. Los profesionales saben lo que hacen.

Por regla general tienen un mayor y más directo conocimiento de lo que las partes pretenden con la formalización. Esto no significa que si hay algún punto que crees que es mejor formalizarlo de otro modo no puedas aportar tu punto de vista. Si se hace con respeto, por regla general, te lo agradecerán y valorarán. Pero no cometas el error de expresarte en términos como “esto está mal” o “esto no se pude hacer”. En último término consulta con el Notario. Recuerda de quien es la última palabra.

Servicio público

Los Notarios españoles se rigen por el sistema del Notariado Latino. Las diferencias con el “Notary Public” sajón son más que evidentes. No me canso de decir que el Notario, además de velar por la identidad de las partes se asegura de su capacidad y consentimiento y custodia y protege el contrato  “semper et in saecula”.

Todo ello con independencia de la capacidad económica de las partes y en plano de igualdad entre ellas.

Por eso, aunque no somos funcionarios públicos (hay quien nos pondría de ejemplo de gestión privada de servicios públicos) nuestro trabajo aporta garantías, para las partes en particular y para la sociedad en general, de las que hay que sentirse orgulloso y que no hay que perder de vista en ningún momento.

En este apartado no puedo dejar olvidado al sistema de los Registros Mercantiles y de la Propiedad. Son fundamentales y complementarios con nuestro trabajo. La crisis de las hipotecas subprime no hubiera sido igual si los americanos, tan listos ellos, tuvieran un sistema de Registros Públicos como el nuestro.

La publicidad de los derechos registrados y su oponibilidad frente a terceros aporta garantías, y los Registros son también servicio público, como explica mi querido “compañero del lado oscuro” @ostinus77 en este mismo blog. Pero, no hay que olvidar que el hecho constitutivo del dominio no lo aporta la inscripción en el Registro sino el negocio en el que se basa, y que si ese negocio está formalizado en escritura pública, sus efectos y eficacia son privilegiados.

En consecuencia, no hagas escrituras para inscribir en el Registro de la Propiedad. Las escrituras se tienen que hacer como marcan las Leyes y Reglamentos y cumpliendo todas las garantías y requisitos. La consecuencia inevitable de una escritura bien hecha es su inscripción. Y por idénticas razones no descuides una escritura por mucho que te digan que no se va a inscribir.

Formación

Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia y certeza jurídica. Lo que significa que el mundo jurídico en el que nos movemos se encuentra inmerso en la sociedad que regula. Los cambios sociales, políticos, económicos y tecnológicos, junto con las modificaciones legislativas, hacen que nos veamos obligados a un reciclaje profesional constante. Si queremos ofrecer un trabajo de calidad tenemos que estar formándonos constantemente.

Afortunadamente, hoy en día existen herramientas que nos facilitan esa labor. Cuando empecé, si querías estar debidamente formado, te tenías que gastar un verdadero capital en libros jurídicos; aunque nosotros siempre teníamos la ventaja de poder utilizar la biblioteca del Notario. Actualmente, existen herramientas que facilitan esa labor. Cómo Twitter por ejemplo. A mi, @javiernottelde (por si quieren seguirme), twitter me sirve para estar informado de las novedades y de las cuestiones jurídicas de interés, además de informarme de las nuevas entradas en los blogs más interesantes. Un timeline de twitter escogido te puede aportar mucho en tu capacitación profesional.

Igualmente, saber discriminar en la blogosfera y escoger los blogs más interesantes y rigurosos hace subir tu nivel profesional. A modo de ejemplo, y por favor que no se molesten aquellos de los que me olvido, recomiendo encarecidamente:

Sirvan estos sólo de ejemplo, hay más. A todos, a los nombrados y a los que no, GRACIAS. Sin el tiempo que le dedican a sus respectivos blogs yo, personalmente, lo tendría más difícil.

Y por último, muéstrate orgulloso de formar parte, aunque sólo sea un poquito, del Notariado español y del sistema de Notariado Latino. Difunde en qué consiste tu labor y la importancia capital que el Notariado tiene dentro del sistema. No hace falta ni mentir ni exagerar. El sistema es tan positivo para la sociedad, que sus detractores lo son únicamente por desconocimiento. Y sólo acabando con ese desconocimiento se acabarán todas esas críticas inmerecidas, partidarias e injustificadas.

 

notaríAbierta agradece (y mucho) a Javier Soto, Licenciado en Derecho y oficial de Notaría, titular del blog Agora Legal y tuitero, su colaboración como Firma Invitada en esta sección, representando a la otra mitad de las oficinas notariales españolas: los Empleados de Notarías.

Aunque este blog es cosa de Notarios, no queremos significarnos, solo ser “unos” más:

Acerca del autor:

Firma invitada – ha escrito posts en NotaríAbierta.


 

 

9 Comentarios

  1. Hola Javier Soto
    Bueno decirte que es una “Observación” perfecta de nuestro trabajo
    Ya que me encuentro en el mascarón de proa, facturando, lidiando con los “Santos” Indices, buzeando entre copias (primeras y de archivo “un archivo de 100 años”)
    Vamos una AVENTURERA
    Y me encanta mi trabajo
    Enhorabuena por el tuyo

    1. Gracias por tu comentario. A mi también me encanta la aventura

  2. Buen resumen.
    Un cordial saludo desde La Palma, de otro “currito”.

    PD: “La consecuencia inevitable de una escritura bien hecha es su inscripción” ejem… 🙂

    1. Gracias por el ccmentario. Un cordial saludo para ti también

  3. Excelente artículo, un saludo desde una notaría de Torrevieja y de un loco de la tecla notaríal. Un fuerte abrazo compañero

    1. Gracias por tu comentario. Un abrazo para ti también. Comnpañero

  4. hola, llevó 3 meses tra bajando en una notaría. Quisiera saber si hay cursos para formarme. Ya que me gusta mucho el trabajo, y quiero prepararme.Gracias

    1. Buenas noches:
      Nuestro compañero Justito El Notario, tiene escrito sobre ese asunto:
      https://www.justitonotario.es/quiero-trabajar-empleados-notaria/
      Saludos y gracias, Miguel Prieto Escudero.

  5. Muchas gracias.

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