Autor: Luis Prados Ramos
mayo 5, 2016

culpa

 

“Recuerda que la culpa siempre la tiene el notario”

Me imagino que serían más, pero si hay un consejo que especialmente recuerdo, de los que me dieron antes de empezar mi vida profesional como notario, fue el siguiente: “recuerda que la culpa siempre la tiene el notario”. Si tengo especialmente conciencia de este consejo, es porque resultó ser de una certeza desgarradora.

La responsabilidad del notario y la responsabilidad del funcionario

No pretendo argumentar en estas líneas, que el notario no sea responsable de nada, ni hacer un alegato de corporativismo mal entendido. Nada más lejos de la realidad, el notario se puede equivocar y de hecho lo hace y si se equivoca y  provoca perjuicios, habiendo culpa o negligencia,  debe responder de ellos, conforme a lo que determinan los artículos 1.902 y  1.903 y concordantes del Código Civil.

Esta responsabilidad directa del notario es algo consustancial a la organización notarial, a diferencia del régimen del resto de los funcionarios públicos, pues con arreglo a la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas, los particulares tienen derecho a ser indemnizados directamente por las Administraciones Públicas correspondientes, de toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

Es decir, de los perjuicios causados por los demás funcionarios públicos, responde  directamente,  la Administración Pública correspondiente, y una vez indemnizados, exigirá de oficio de sus autoridades y demás personal a su servicio la responsabilidad en que hubieran incurrido por dolo, o culpa o negligencia graves, previa instrucción del procedimiento que reglamentariamente se establezca.

Los hechos

Lo que realmente quiero poner de manifiesto en esta entrada del blog, es que  los errores y consiguientes perjuicios que en ocasiones se pretenden atribuir al notario, no son siempre tales, siempre hablando en términos de experiencia propia, pero que seguro podría ser corroborada por otros compañeros, y así con carácter meramente enunciativo podría citar:

Los retrasos en las firmas de la escrituras

Son frecuentes los casos en que la firma de una escritura se retrasa, lo cual puede derivar de muy diferentes motivos, como la disponibilidad de agendas de los interesados, la falta de requisitos o la conformidad de las asesorías jurídicas con el contenido del documento…

Lo que si tengo observado es que cuando hay retrasos y alguna de las partes no está muy conforme con los mismos, una excusa muy frecuente es decir que el notario no nos da hora. Esta idea de las agendas notariales repletas como causa de los retrasos en las firmas de escrituras, aunque parezca mentira, tiene hasta una cierta consagración legislativa, en el kafkiano procedimiento de constitución de sociedades vía telemática. Pondría la mano en el fuego por casi todos los notarios de España, que el tiempo de respuesta, para la firma de cualquier constitución de sociedad de 3.000 euros de capital, nunca ha sido de más de un día para otro, siempre y cuando estuviere toda la documentación precisa, y en muchos casos hasta sobre la marcha. De todos modos, habiendo ya un sistema que funcionaba muy correctamente en términos de agilidad, fue introducida una normativa, que con la finalidad de ser aún más ágiles, lo único que ha creado es un sistema que es más lento, al menos por mis escasas experiencias con el CIRCE.

Quién quiere una sociedad urgente la compra; y quien tiene urgencia la necesita para ya. Por eso existe un mercado de sociedades, como se puede comprobar a través de cualquier buscador de internet.

Los defectos de las escrituras presentadas en los Registros

No todos los instrumentos públicos notariales se inscriben en los registros públicos. Basta señalar las pólizas bancarias, en las que se ponen de manifiesto intereses económicos de cuantías muy elevadas, en ocasiones superiores que las que reflejan las escrituras de préstamos hipotecarios y cuya vida es absolutamente independiente del registro de la propiedad. Otro tanto muy parecido ocurre con los testamentos.

De todos modos, muchas escrituras tienen como finalidad adicional, a la que les es ya propia, que se inscriban en los registros de la propiedad y/o mercantiles. En el proceso de calificación registral, se suelen poner de manifiesto “defectos”, que impiden la inscripción, la mayoría de los cuales se resuelven con la buena voluntad de notarios y registradores, siendo muy escasos, proporcionalmente hablando,  los temas que llegan a la Dirección General de los Registros y del Notariado.

Lo que aprecio es que la mera denominación de defecto, que impide la inscripción de una escritura, no se resuelve con el registrador correspondiente, sino que las personas, algunas de ellas incluso con formación jurídica, ante cualquier observación por parte de un registrador, recogen la escritura y la plantan en la notaría, diciendo está mal hecha”.

Los defectos en muchas ocasiones no son tales, sino que derivan de la falta de presentación de algún tipo de documentación complementaria o de errores materiales de escasa entidad, que como tiene señalado la DGRyN (doctrina que por otra parte no se cumple mucho)  pueden ser corregidos, por el buen sentido del funcionario calificador, si se tiene en cuenta la necesidad de facilitar la fluidez del tráfico jurídico, evitando la reiteración de trámites costosos e innecesarios y que no proporcionan garantías adicionales.

Pero si es cierto, que cualquier observación del registrador tenga o no fundamento, e incluso si es contradictoria con la calificación de otro registrador, tiene como consecuencia la vuelta de la escritura a la notaría y la alegación de que “me lo han hecho mal”.

Las provisiones de fondos

He de decir que calcular hoy en día el importe de una provisión de fondos tiene más riesgos que el puenting sin cuerda. También en los últimos tiempos, al menos por mi experiencia,  se ha dado una cierta subida de las facturas de los registros  e incluso los criterios arancelarios son muy diferentes de un registro a otro.

Aunque se calculen las provisiones de fondos de forma holgada, quedarse corto puede ser frecuente, y supone pedir una diferencia de dinero, que tiene como consecuencia  la consabida queja de lo caro que es el notario, por mucho que le dediques a explicar cada una de las facturas y liquidaciones fiscales que ha generado todo el proceso.

Las comprobaciones de valores

Las comprobaciones de valores, cuestión de la que ya se ha tratado en este blog, y los cambiantes criterios de la administración tributaria, en ocasiones contra legem, en materia de impuesto de sucesiones y de transmisiones patrimoniales, tienen como resultado que puedan aparecer costes fiscales no previstos inicialmente.

La alegación de que “eso no me lo dijeron”, aunque sea incierto es otra de las grandes rutinas de la notaría. Quienes dediquen parte de su tiempo a leer resoluciones de la DGRyN, tendrán comprobado, la recurrente queja de la actuación el notario en su función asesora, que es desestimada sistemáticamente, por la falta de competencia de la propia DGRyN.

Los cambios catastrales

Los notarios informamos de ciertas alteraciones catastrales, especialmente las de cambio de titularidad. A pesar de que sea correcta la información que se haya podido remitir desde la notaría al catastro, el tratamiento de esta información, en ocasiones, no llega al ciudadano de forma correcta.  Si a eso añadimos el hecho de que la información  llega a través de una carta con el membrete del Ministerio de Economía, podemos intuir que la situación de pánico de muchos ciudadanos al recibirla es superlativa. Hemos comprobado errores, que sin afectar al fondo, si resulta incorrecto el título de la alteración, la persona a la que va dirigida la notificación, o el nombre del notario autorizante del acto que genera la modificación catastral, pero que en cualquier caso se resuelve con un paseo al notario para que le explique que dice esa carta que ha recibido.

La Jurisprudencia

El Tribunal Supremo en Sentencia de 18 de marzo de 2014 estableció la responsabilidad civil de un notario que autorizó una escritura pública de compraventa, sin advertir al comprador de la existencia de un embargo sobre la finca objeto de la compraventa. A pesar de que resultó acreditada  una más que debida diligencia del notario, junto  con unos posibles defectos de comunicación entre notaría y registro, no imputables al notario, este fue quién terminó respondiendo, con el argumento, que deja la responsabilidad del notario en el límite de la responsabilidad objetiva, de que:

“Las partes que acuden a la notaría, especialmente, el comprador, confían en que el notario les informará adecuadamente de las cargas que pesan sobre el inmueble objeto de la compraventa, para evitar lo que ocurrió en este caso, que el comprador preste su consentimiento a la compra de un inmueble sin conocer que acaba de trabarse un embargo sobre este bien, que lógicamente lo devalúa”

La conciencia social

Hace unos días se emitió un programa sobre las hipotecas  en “La 2” de Televisión Española, y se decía, que los sufridos hipotecados, además de tener que pagar las cuotas del préstamo hipotecario, debían asumir los gastos que ello conlleva, centrándolos todos en el notario y las escrituras. Es decir, la idea que muy sibilinamente manifestada y, por otro lado, muy enraizada en la sociedad, es que todos los gastos que origina un préstamo hipotecario derivan del notario.

Con este y otros blogs algunos compañeros intentamos luchar, fuera de las rigideces de la comunicación oficial, contra muchos de los estereotipos que tenemos los notarios, que se concretan en decir que solo firmamos y cobramos un pastón, lo cual está muy… pero que muy alejado de la realidad.

Además la información era rotundamente falsa, pues en ningún momento se hacía referencia a las Haciendas autonómicas, que son quienes más se llevan de cualquier operación hipotecaria y se hizo una omisión total del coste de inscripción en el registro, gasto que parece que no existiere.

Dentro de este ámbito de la conciencia social siempre me resultó chocante, que un ex presidente del Gobierno, en una campaña para las elecciones generales, hiciera jactancia como uno de los logros de su gobierno para reducir el precio de la vivienda, ante una muchedumbre enfervorecida, la reducción de los aranceles notariales.

De aquella época a la que estamos, creo que cualquier observador medio puede hacer un análisis más sosegado de los elementos que influyen en el precio del suelo y de la vivienda, tanto al alza como a la baja, y que muy poco han tenido que ver con los costes notariales.

Epílogo

La causa de todas estas imputaciones de responsabilidad del notario, entrando ya en el terreno de la opinión personal, es que dentro de todo proceso de contratación, el notario es el único profesional o funcionario que da la cara de modo directo ante  los particulares y por ello es el único que puede ser el blanco de quejas.

La presencia notarial, el contacto directo con la gente, en lo que se llama el momento de la verdad, constituye simultáneamente una grandeza para el notariado, pero también una servidumbre, que sobrellevamos con las enormes dosis de paciencia que la vida nos va dando.

 

Acerca del autor:

Notario de Lleida.

Luis Prados Ramos – ha escrito posts en NotaríAbierta.


 

 

16 Comentarios

  1. Sr. Prados, totalmente de acuerdo con sus comentarios pero lo que no entiendo es que, siendo tan profesionales, no hayan previsto algún método de explicación o aclaración, como ustedes lo crean más conveniente, para que no acaben tantos testamentos en los tribunales o se abandone la herencia porque es más costosa la defensa que lo que se cobra.

    Por otro lado ¿hasta que punto es lógico que se permita la llegada del notario 24 h. antes de morir una persona? ¿como sabemos que esa persona está lúcida para hacer el testamento? y una vez hecho ¿nos vamos al juzgado?. Asunto difícil y doloroso aunque me haya beneficiado.

    Mas. Por lo visto y vivido en tema testamentos pero que yo creo debería ser extensivo a todo procedimiento que pase por la notaría, aunque el cliente vaya acompañado de abogado, se debería dar la explicación por escrito porque no se puede fiar de las explicaciones que de el abogado y porque, en muchos caso, son personas mayores que aunque dicen entender lo que se les explica no es así por desconocimiento de los términos y por la edad pero si lo leen despacito y luego preguntan lo que no han entendido, seguro que muchos testamentos no se hubieran firmado en los términos que los hicieron.

    1. Son temas distintos la capacidad para hacer testamento, la influencia de terceros en el contenido del testamento, y la aprobación del contenido del testamento por aquellos que al final no han sido beneficiados, en los términos que deseaban.

      Los Notarios procuramos acreditar, con grado bastante de fiabilidad, la capacidad. En caso de dudas, no tanto del Notario, sino para evitar posibles reclamaciones de otros, yo personalmente hago cuestionarios o procuro que la voluntad me la den por escrito, con la finalidad de unirla al testamento.

      La captación de la voluntad es un tema más difícil. El medio que tenemos es la entrevista personal, sin nadie presente en la sala, pero aún así y aunque una persona venga sola a hacer testamento, no sabemos lo que pasa en su casa y si está siendo influenciado.

      Cumplidos estos requisitos el agrado de los herederos, está fuera de la labor notarial.

      Le hablo por experiencia. Cuando me llaman para ir a algún hospital, la primera pregunta que hago es sobre el estado mental, y que por favor no me hagan perder el tiempo. La respuesta es siempre la misma: “está perfecto”. NO sé en porcentaje, pero hay testamentos que no se terminan firmando, y si tengo comprobado que una persona aunque esté enferma y terminal, no quiere decir que no tenga capacidad para testar, aunque siempre me he preguntado, por qué se dejan las cosas para el último momento.

      Muchas gracias por los comentarios y seguir está página

    2. En cuanto a los testamentos, le cuento mi experiencia personal como empleado de varias notarías desde hace más de veinte años. Normalmente el testador y su acompañante no pasan directamente con el notario, como ocurre habitualmente en cualquier notaría y con cualquier tema: siempre pasan primero con algún empleado. Y en estos casos, siempre se enciende el “pilotito rojo”.

      Primero escuchamos y tratamos de entender de qué va el tema. Si la cosa tiene sentido, luego me quedo a solas con el testador (da igual que el acompañante sea un abogado o un ministro, es invitado amablemente a salir fuera). Hacemos un repaso mientras redacto el testamento, compruebo que realmente sabe a qué viene y qué es lo que quiere hacer. Le pregunto sus datos personales, si sabe a qué viene a la notaría, quién es la persona que lo acompaña, la fecha del día en que estamos, que razones tiene para poner en el testamento aquello, etc. Si me dice, como ya me ha ocurrido, que está allí porque “viene al médico”, se marcha a su casa sin firmar.

      Si creo (yo, el empleado) que tiene capacidad, ya ha pasado el primer filtro. A continuación lo paso, a él solo, a la firma con el notario (al que previamente he puesto sobre aviso). Y este hará prácticamente lo mismo, por lo que tendrá que pasar un segundo filtro.

      En el caso de que el testador esté en el hospital, por ejemplo, pido que me pasen con alguna enfermera o algún médico de los que lo atienden, y hablo con ellos sobre su estado. Además pediremos un informe médico previo y la firma de dos testigos idóneos.

      Puede haber casos más excepcionales, pero la práctica habitual con estos casos de “pilotito rojo” es esa, según mi experiencia. Se toman todas las precauciones posibles. Por cierto, muchas veces al final todo ello supone hora y pico de trabajo por la que el notario cobrará 40 euros (18 euros más si se firma fuera de la notaría).

      Para que luego si a algún familiar no le gusta lo que dispuso el testador la culpa sea del notario.

  2. Está totalmente demostrado que el que pone la cara, siempre es el primero al que le caen las tortas, es Ley de vida.

    El post me ha parecido muy interesante pero echo en falta algún ejemplo práctico de cómo se reparten los gastos que conllevan ciertos actos jurídicos, opino que serían muy ilustrativos y quedaría bastante a las claras quiénes son los realmente beneficiarios de los mismo sin tener que “poner la cara” en ningún momento.

    ¡! Enhorabuena por el Blog!¡

    1. La labor didáctica, que al menos yo procuro hacer, es enorme, pero los resultados son más bien escasos. Solo queda perseverar y perseverar, y sobre todo convencimiento de la utilidad del trabajo que se hace, algo que yo cada día lo tengo más claro.

      Un saludo y gracias por seguirnos.

  3. Enhorabuena por el post. Quisiera hacer una puntualización: el papel de feo y malo ya lo tenemos adjudicado nosotros, ustedes simplemente dan fe de los feos que llegamos a ser y, en todo caso, reciben un pequeño premio de consolación en cuanto a las críticas.
    Ya iba siendo hora de apostar por desempolvar la imagen rancia de lo que es un Notario. Cada vez más estoy convencida de que los estereotipos nunca fueron buenos, sirva esta web de ejemplo del carácter científico y humano que hay detrás de un Notario.
    En el ámbito de lo jurídico ocurre lo mismo que con el fútbol, a todos nos gusta dirigir el partido y criticar al árbitro, pero eso, eso es otra historia.

  4. Hola Luis. Lo principal es darte la enhorabuena por el estupendo post (y a todos nuevamente por vuestro blog). Pero ya de paso que estoy aquí, voy a comentar algo sobre el documental que mencionas. Según me pareció entender, el asunto está en vía penal y pendiente de sentencia, así que nada de lo que ahora diga tiene la intención de prejuzgar el caso concreto. Pero eso por supuesto que no evita la impresión negativa que te produce todo lo que ves y oyes. Sin embargo, pasado el susto, empecé a contemplar el asunto desde otro punto de vista. Y es que, admitiendo en hipótesis que un caso como el que se nos cuenta ha sucedido, si algo nos demostraría es, precisamente, la importancia de la función notarial bien hecha, y esto, a su vez, da su verdadero sentido a los reiterados y bastante fructuosos intentos, de momento al menos, de limitarla o transformarla, cuando no de eliminarla directamente. Para mí, este tipo de sucesos nos permite atisbar con claridad como sería, en buena medida, el mundo no notarial que tanto se ansía por algunos, y demuestra que no cualquier actuación notarial vale, sino que es preciso un notario que intervenga activamente en la protección de los derechos de los ciudadanos, sobre todo de las partes más débiles, pero los deseos no suelen sirven de nada si no existe un respaldo legal claro. Y aunque en el documental eché en falta algún dato concreto más sobre en qué consistía la supuesta estafa, asumo que las escrituras en cuestión fueron debidamente inscritas en el registro de la propiedad. Sin embargo, parece que a nadie se le ha ocurrido hasta ahora exigir responsabilidad alguna al registrador de la propiedad por ello, y eso es lógico, pues por mucho celo que el funcionario calificador hubiera puesto al ejercer su función, nunca podría haber alcanzado a proteger al ciudadano del supuesto engaño, pero el notario todos asumimos que sí podía y debía haberlo hecho, y por eso es que está imputado, acusado, investigado o como se diga, lo que es indicativo del papel que cada uno juega o debe jugar. En fin, que ya me he desahogado y espero no haber caído demasiado en la imprudencia. Un saludo

    1. Francisco, tu comentario engrandece la entrada y el blog. Por otro lado, se a lo que te refieres, pero no hablamos de lo mismo. Lo que yo me refiero se trataba de un programa genérico de los prestamos hipotecarios donde no se hizo referencia a ningún caso “oscuro.

  5. He visto que me he confundido de documental. Al que yo me refería era a uno de la sexta. Está claro que estaba sensible con el caso y que documentales sobre nosotros no faltan últimamente, pero en todo caso disculpa por el error. Un saludo,

    1. Recuerdo haber visto uno de esos “documentales” en los que se criticaba que el Notario había permitido que una madre donara a su hijo su vivienda, y este había terminado por echarla de su casa. La madre, aparcada en una residencia, se lamentaba amargamente de no haber sido suficientemente asesorada por el notario.

      Como “prueba de cargo” se incluía, hacia el final del reportaje, un primer plano de una nota informativa de la vivienda, en la que aparecía claramente el hijo como titular… de la nuda propiedad,… y la madre del usufructo.

      Algunos lo llaman “periodismo”.

  6. Gracias Luis,. Creo que se han cruzado los mensajes. Enhorabuena otra vez por el post.

  7. Felicidades por el Post
    Desde mi labor registral (de obrero) quisiera decirle que SIEMPRE que aviso de algún defecto en una escritura intento explicarlo al interesado con todo lujo de detalles para que tenga claro qué ha pasado incidiendo que el Registro es voluntario y que los requisitos exigidos son para LA INSCRIPCION.
    De hecho siempre que advierto un error puramente material y no de concepto me lio a hablar con la notaria para ver si pueden hacerme una diligencia de expedición de copia sin siquiera molestar al usuario ni preocuparlo.
    Sin embargo he de decir una cosa: sé que hay gente en registro que no hace eso y que es más cómodo “quitarse” de en medio al “pesado cliente” mandándolo a la notaria (de hecho también existen notarias que hacen lo mismo con el registro).
    Mi experiencia en tuiter con el sector notarial (@ostinus77) me hace estimarles mucho y tener ya una especial sensibilidad con vds. Hay notarios muy profesionales. Y registradores. Y les hay que pasan de todo en ambos bandos.
    Debemos colaborar aunque nos cueste. Es nuestro trabajo y función. Y debemos hacerlo orgullosamente siendo conscientes de que formamos parte de un gran sistema de seguridad jurídica.
    Tampoco quiero dejar de incidir en algo en lo que pasa vd (si me permite la expresión) de puntillas.

    Mucha culpa de esto la tiene LA CIUDADANIA que embobada con mensajes absurdos de canales tan sectarios como la Sexta (ni voy a comentar el programa que hizo un tal Evole, pseudoperiodista, sobre el antiguo art.206 LH) o políticos populistas que venderían a su madre por 3 votos…cree que es SU DERECHO natural el que el notario y el registrador les hagan de asesores jurídicos con responsabilidad.
    Evidentemente son funcionarios que deben asesorar pero dentro de unos límites.
    Es de cajón que si una persona está casada en régimen convencional de separación de bienes y adquiere un bien el notario puede NO CITAR los datos de las capitulaciones y el Registro DEBE pedirlas inscritas. Y eso NO es un error de nadie más que del cliente que NO SE ASESORA o se asesora mal.
    La compra e hipoteca de una casa para toda la vida debe ir aparejada de una buena asesoría legal aparte de la que pueda ofrecer el notario.
    Debemos concenciar a la población de que podemos ayudarles pero que ellos también deben colaborar.

    Desde luego NO SUELE SER culpa de notarios ni de registradores.

    De nuevo enhorabuena por el Post

    Enjoy!!!

    1. Muchas gracias por la entrada. Tus palabras son puro sentido común. Evidentemente, no puedo condensar todo en un post, pero como dices (me permito tutearte) es cierto que se ha vivido en el limbo, por mucha gente. Frases como “no avales ni a tu padre” o “el que avala paga” deberían estar en la conciencia de la gente grabado con hierro cadente.

  8. Pingback: Chistes y anécdotas notariales VII - El blog de Justito El Notario

  9. Hola yo tengo un problema con un notario firme el año pasado una compra de una vivienda de un banco en junio del.2016. En el año fiscal que me corresponde voy a reclamar el ibi y rellenar mi modelo 901 y nos damos cuenta que número catastral de la finca es de otra vivienda que tengo del 2008 en el.mismo edificio. Yo en el.2p16 pago todo registro de la propiedad y el.impuesto de tradiciones. El notario me realiza una complementaria y me voy al registro de la propiedad t me vuelven a cobrar me llegó hoy con la factura a reclsmrcela al notario porque se levpahs para que de fe de lo que estoy comprando y compruebe en el registro de la propiedad los datos de la finca. Me descargado el.modelo que tienen para poder reclamar y que me lo señalen y se a nevado a pagarme esos gastos y a sellarme la reclamación. Cuando le dicho que hablado con el colegio.de notarios de Málaga que pertenece a Granada me dice me quedo con una copia que la tengo que estudiar. Me podéis aconsejar
    Gracias

    1. Si usted está en la vía colegial, creo que se puede decir que está en buenas manos.

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